
INSTITUTO OFTALMOLÓGICO de PONTEVEDRA
Clínica EUROLASER
Virgen del Camino 1 - 1º
Pontevedra
Tel.: 986857777
La retina es una fina capa que recubre por dentro el globo ocular. Cuando se produce un desprendimiento de retina lo que sucede es que se despega de su posición habitual desplazándose hacia el interior del ojo.
La retina que se ha desprendido no funciona bien produciéndose una pérdida de visión de forma brusca.
Si no se trata de forma rápida se puede producir la ceguera.


El desprendimiento de retina consiste en la separación entre la capa más superficial de la retina (retina neurosensorial) y las capas subyacentes (epitelio pigmentario) por acumulación de líquido que penetra a través de pequeños agujeros o desgarros retinianos.
El vítreo es un gel transparente que rellena la parte interna del globo ocular.
Con los años, el vítreo sufre cambios pudiendo traccionar de la retina en la zona posterior del ojo.
Normalmente el vítreo se separa de la retina sin originar problemas, (desprendimiento de vítreo), pero en algunos casos la adherencia es más fuerte y esta separación puede originar desgarros en la retina a través de los cuales puede penetrar el vítreo líquido entre la retina sensorial y el epitelio pigmentario formándose una bolsa que agranda el desprendimiento de retina.


Los síntomas iniciales que pueden indicar un desprendimiento de retina son:
Si se detecta alguno de estos síntomas es conveniente realizar una exploración oftalmológica, aunque no siempre traduzcan en la presencia de un desprendimiento de retina.
Aunque el paciente no haya tenido síntomas, el oftalmólogo, en una revisión rutinaria puede detectar lesiones retinianas de riesgo para el desprendimiento de retina.
El diagnóstico se efectúa tras dilatar la pupila para poder ver bien la retina del fondo de ojo y la periferia.
Muchas veces podemos evitar el desprendimiento de retina tratando profilácticamente las lesiones retinianas de riesgo, así como los agujeros, roturas o desgarros para que obligatoriamente no acaben en un desprendimiento de retina si son diagnosticados a tiempo y tratados adecuadamente.
El tratamiento preventivo más utilizado es la fotocoagulación con láser para fortalecer la retina y evitar el desprendimiento.
El tratamiento también puede hacerse con láser si el desprendimiento es pequeño.
La fotocoagulación consiste en dar una serie de impactos con láser para rodear y sellar aquellas lesiones que pueden predisponer al desprendimiento de retina.
El láser sellará la retina en aquellas zonas en dónde se encuentra debilitada creando una fuerte adherencia entre las capas retinianas.
Es un proceso indoloro y se realiza a través de la pupila.
Una vez aparecido éste debe realizarse su tratamiento sin demora.
Existen diferentes técnicas quirúrgicas:
1. Retinopepsia neumática: consiste en la inyección de gas dentro del ojo.
2. Cirugía extraesclerar: consiste en la colocación de un explante por fuera del ojo para reaplicar la retina desprendida empujando hacia adentro la pared del globo ocular. Normalmente se suele combinar con crioterapia o tratamiento láser.

3. Vitrectomía: está indicada principalmente para aquellos casos en los que el desprendimiento de retina viene como consecuencia de una tracción del gel vítreo.
Consiste en eliminar el humor vítreo causante del desprendimiento, liberar el tejido fibroso que está tirando de la retina y colocar un sustitutivo del vítreo que puede ser aire, algún gas expansivo o aceite de silicona con el objeto de presionar la retina y llevarla a su posición anatómica (reaplicar) y adherirla adecuadamente.
Además se tratan las lesiones y desgarros con láser intraoperatoriamente.
